Los pactos de Minsk se estrellan en Debaltsevo

JUAN TURANZA

Desde la entrada en vigor, el pasado domingo, de la tregua acordada entre Kiev y Moscú, las acusaciones de ruptura del pacto de Minsk se han sucedido por parte de ambos bandos. Lo cierto, es que lo enfrentamientos no han cesado, centrándose casi de manera exclusiva en la ciudad de Debaltsevo.

En esta localidad, alrededor de 8 mil soldados ucranianos permanecían completamente cercados por tropas prorrusas desde la pasada semana. Tanto una última incursión prorrusa para hacerse con el control definitivo de la ciudad, como un intento de las tropas ucranianas de mantener su posición, han sido usados por los gobiernos para justificar el uso de la fuerza armada en este enclave estratégico.

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Situada a medio camino entre las ciudades de Lugansk y Donetsk  (79km y 77km respectivamente), Debaltsevo se considera, por parte de los separatistas, uno de los territorios imprescindibles en las hipotéticas repúblicas independientes que, según ellos, surgirán tras el conflicto al este del país. Su importancia geoestratégica, reside en ser vía directa de comunicación ferroviaria con Moscú, lo que la hace punto clave para el transporte de tropas, suministros así como de la principal fuente de riqueza de la autoproclamada república de Donetsk, el carbón.

Desde la ONU así como de la Unión Europea, se ha instado a ambas artes a respetar el acuerdo de Minsk ya que recuerdan que en Debatltsevo se estima, que sigan viviendo en torno a 10 mil personas sin suministro eléctrico ni agua. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha afirmado que la paz en la región no puede alcanzarse por vía militar por lo que apeló a los soldados ucranianos cercados a rendirse y abandonar la ciudad, algo que han hecho a lo largo del día de hoy.

Las dudas se ciernen ahora en torno a la ciudad de Mariúpol. Situada al sureste de Ucrania, es un enclave de gran valía para los separatistas ya que significaría el acceso a la región ya emancipada de Crimea, así como al mar negro a través del estrecho de Kerch.

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