Las mentiras sobre la muerte de Bin Laden

JUAN TURANZA

El ganador de un premio Pulitzer, Seymour Hersh, ha desvelado que la versión oficial mantenida por la Casa Blanca respecto a la muerte de Osama Bin Laden es del todo falsa. En su artículo “El asesinato de Osama Bin Laden” publicado en The London Review, Hersh defiende que la operación se llevó a cabo con el beneplácito del gobierno paquistaní, quien incluso habría mantenido retenido al terrorista saudí desde 2006.

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Con esta versión, se desmantelaría la teoría oficial de que el paradero del hombre más buscado en el S.XXI habría sido averiguado por los servicios de inteligencia norteamericanos. Según el periodista estadounidense, la pista clave para localizar a OBL provino de la confesión de un agente de  los servicios de inteligencia paquistaníes (ISI) quien visitó la Embajada de EEUU en Pakistán en busca de los 25 millones de dólares que Washington ofrecía como recompensa.

Lo que si se desprende del artículo, es que fue decisión del presidente Obama el inicio de la operación aunque esta no se desarrolló de manera unilateral como siempre se ha creído, si no que se trataría de una operación conjunta entre la Casa Blanca e Islamabad.

Desde que el 1 de mayo de 2011 el presidente Obama anunciara la muerte de Bin Laden a las afueras de la localidad pakistaní de Abbotabad, los recelos en cuanto a la versión oficial han sido una constante. 20110503_113560838_abbottabad_blog_main_horizontal Y es que el discurso del presidente americano lejos de cerrar cualquier sospecha hizo que estas crecieran de manera considerable. El simple hecho de afirmar que el cuerpo de OBL había sido lanzado al mar tal y como “marcan las costumbres musulmanas” despertaron todas las sospechas.

Entre otros actos ceremoniales, la comunidad musulmana tiene como costumbre, al igual que otras, enterrar a los muertos. Nada que ver con una ceremonia en alta mar y con el cuerpo del fallecido lanzado por la borda.

Si bien el presidente Obama afirmó en su día que su principal objetivo era capturar a Bin Laden y llevarlo frente a la justicia, esta opción parecía poco práctica desde su base ya que previsiblemente, los actos terroristas se sucederían a lo largo del mundo en busca de la libertad del reo.

La muerte de Bin Laden va camino de convertirse en nuevo caso Kennedy mientras la desconfianza en las versiones oficiales y las teorías conspiratorias nos alejen de quien realmente apretó en gatillo.

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