Burundi se une al caos africano

JUAN TURANZA

El 2015 parece traer consigo poca estabilidad para el continente africano quien ve como cada día más países de su territorio se sumergen en la inestabilidad política y social.

Burundi ha sido el último en sumarse a esta lista de países en desequilibrio con el intento de golpe de estado que ha sufrido la pasada semana.

El miércoles, facciones del Ejército disidentes con el Ejecutivo encabezaron una alborada encabezada por el general Godefroid Niyombare. burundi-ejj-n--644x362El motivo fue la postura del actual presidente Pierre Nkurunziza de romper con la Constitución del país y promover de este un modo su tercera candidatura a las presidenciales (la Constitución del país solo contempla legislar en dos ocasiones consecutivas).

Tras su regreso de Tanzania, donde Nkurunziza se encontraba en el momento del golpe de estado, el presidente ha lanzado otra cortina de humo para silenciar los acontecimientos de la pasada semanada. En una comparecencia ante los medios de comunicación, ha denunciado que el mayor peligro de Burundi se encuentra en el grupo terrorista islamista Al Shabbab. De esta manera, ha evitado hacer mención de los 18 cabecillas detenidos ni de la suerte que correrá Niyombare.

De origen somalí, Al Shabbab mantiene a Burundi en el punto de mira ya que este país africano alberga un fuerte contingente de las fuerzas de la Unión Africana en Somalia (Amisom).  En un país en el que el 62% de la población es católica, la amenaza de grupos islamistas extremistas supone un gran riesgo para el grosso de la población civil.

Mapa-do-BurundiCon una población superior a 8 millones y medio de personas, la tasa de pobreza extrema en Burundi se sitúa en el 66,9%. Según el Programa Mundial de Alimentos, el 57% de los niños menores de 5 años padecen desnutrición crónica mientras que la otra gran lacra el país, el VIH/SIDA, prolifera sin ningún tipo de control.

Frontera con Tanzania, República Democrática del Congo y Ruanda, Burundi no aparece en los libros de ayuda humanitaria internacional. Tras largos periodos de guerra civil entre las dos etnias principales del país (la guerra civil entre hutus y tutsis entre 1993 y 2015 causaron 300 mil muertos) y sucesivos golpes de estado, este país centroafricano seguirá debatiéndose por sobrevivir, el tiempo que su fragilidad interna se lo permita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *